Herramientas con cable
Las herramientas con cable han sido durante mucho tiempo la primera opción para hacer cualquier cosa. Se conectan directamente a la corriente eléctrica y listo, siempre vamos a tener un suministro constante de energía.
Ventajas:
- Potencia estable y continua, perfectas para trabajos largos y exigentes.
- Por lo general ofrecen más potencia a un precio más barato.
- Pesan menos al no incorporar baterías, lo que reduce la fatiga cuando estamos mucho tiempo usándolas.
- Necesitamos un enchufe cerca o una alargadera, lo que nos puede limitar en movilidad.
- El cable nos puede estorbar o enredarse durante el trabajo.
- No son tan prácticas para trabajos en exteriores o lugares sin corriente eléctrica.
- Podemos dañar el cable si no lo manipulamos correctamente.
Las herramientas inalámbricas han avanzado mucho en los últimos años gracias a las baterías de litio, las cuales ofrecen más autonomía y pesan menos. Son la opción preferida para quienes buscan libertad de movimiento y comodidad.
Ventajas:
- Libertad total de movimiento: puedes trabajar en cualquier lugar sin depender de enchufes.
- Ideales para trabajos rápidos, mantenimiento o uso en exteriores.
- Las baterías actuales ofrecen buena potencia y tiempos de carga rápidos.
- Algunas baterías son universales y las podemos usar en varias herramientas.
- Autonomía limitada: las baterías se descargan y necesitan recargarse.
- La potencia puede disminuir cuando la carga es baja.
- Suelen pesar más por la batería incorporada.
- A largo plazo, las baterías se degradan y es necesario sustituirlas.
Depende de tu tipo de trabajo:
- Si trabajas en un lugar fijo (taller, garaje, obra con corriente eléctrica), las herramientas con cable son más adecuadas.
- Si necesitas movilidad, haces montajes, reparaciones a domicilio o trabajas al aire libre, las inalámbricas son mucho más prácticas.
- Para uso ocasional, una herramienta a batería es más cómoda y suficiente.
- Para uso intensivo o profesional, el cable sigue ofreciendo mayor rendimiento.
- No descargues las baterías por completo; guárdalas con un 40–60% de carga si no las vas a usar durante un tiempo.
- Evita exponerlas a calor o frío extremos.
- Límpialas con un paño seco y revisa los contactos antes de cada uso.
- Cárgalas solo con su cargador original y no las dejes enchufadas una vez cargadas.